Alpram: ¿Qué Es Y Para Qué Sirve? - Farmacia Angulo
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Alpram: ¿Qué es y para qué sirve?

Actualizado el día 12 de enero de 2024 por Alfredo Carpintero Angulo

La ansiedad ha sido fiel compañera en el curso de la vida de millones de personas. Ahora bien, cuando afecta de un modo desmedido, puede ser la causante de graves problemas de salud física y mental, además puede incidir negativamente en el rendimiento. 

A través de muchos estudios, se ha comprobado que, existen un gran número de centros nerviosos que participan en la producción y modulación de la ansiedad en el cerebro, y dan paso a entidades clínicas como las fobias y los ataques de pánico. El alpram ha sido creado precisamente para combatir estos trastornos.

Con este artículo se profundizará en lo relativo a la administración, posología y al uso apropiado del alpram. 

¿Qué es el alpram?

Alpram
Alpram
  • Fórmula: C17H13ClN4
  • Punto de ebullición: 509 °C
  • Masa molar: 308,765 g/mol
  • Número CAS: 28981-97-7
  • Nombre comercial: Xanax, Niravam, Trankimazin, Tafil
  • Vida media: Liberación inmediata: 11.2 horas, Liberación prolongada: 10.7-15.8 horas​
  • Metabolismo: Hepático, por CYP3A4

El alpram se considera un medicamento ansiolítico, de la familia de las benzodiazepinas, que se indica para el tratamiento de trastornos de ansiedad, lo que incluye síntomas como tensión, intranquilidad, dificultades de concentración, irritabilidad o insomnio.

Este fármaco también puede conseguirse con otros nombres comerciales, tales como: Tafil, xanax, alzam, alprazolam o alprax, en presentaciones de comprimidos de liberación prolongada y comprimidos de liberación modificada.

¿Para qué se utiliza el alpram?

El alpram se prescribe para el tratamiento a corto plazo de los estados de ansiedad moderada o severa y la ansiedad asociada con la depresión. Vale la pena destacar que los médicos lo indican solo cuando el trastorno es grave, incapacitante o si genera en el paciente angustia extrema.

Lo contrario también es cierto, este medicamento no debe usarse para tratar la ansiedad leve a corto plazo, como la tensión relacionada por el estrés de la vida diaria. 

Los especialistas de salud mental pueden utilizarlo además para la atención del trastorno del pánico, sea que se experimente o no con agorafobia, donde se suceden episodios repentinos de aprehensión intensa, miedo o terror.

La eficacia del Alpram en las condiciones de salud mental que se han mencionado, se sustentan en estudios clínicos sistemáticos en pacientes con trastorno de ansiedad generalizada y trastornos de pánico. Si bien aún faltan más investigaciones para establecer más claramente sus beneficios y la forma más efectiva de usarlo.

¿Qué dosis debo tomar de alpram?

La dosis de alpram se adapta a cada cuadro clínico, teniendo en cuenta la gravedad de los síntomas que presenta el paciente y su respuesta individual al tratamiento. Por eso, sólo un psiquiatra u otro profesional sanitario capacitado puede recetarlo.

En sentido general, la dosis inicial que se recomienda para el tratamiento de los trastornos de ansiedad es de 0,25 mg a 0,5 mg, que deben administrarse tres veces al día. En cambio, la dosis de mantenimiento es de 0,5 mg a 3 mg al día, que se espacia en varias tomas. 

En el caso de los trastornos de pánico, la dosis para iniciar el tratamiento es de 0,5 mg a 1 mg antes de dormir o en su defecto 0,5 mg administrados tres veces al día. Mientras que la dosis de mantenimiento, se ajusta de acuerdo a la reacción de la persona al tratamiento.

En cuanto a los pacientes de edad avanzada, se indican generalmente 0,25 mg, dos o tres veces al día, y la dosis de mantenimiento puede oscilar entre 0,5 mg y 0,75 mg al día, administrada en varias tomas.

Finalmente, se recomienda revisar el tratamiento regularmente, si es posible cada cuatro semanas y que su duración total no sea superior de las ocho a doce semanas. 

Precauciones al usar alpram 

Como se trata de un fármaco de uso controlado, es de suma importancia tener en cuenta estas precauciones:

  • Depresión, estados fóbicos u obsesivos. La eficacia del alpram para estos cuadros aún no se ha establecido.
  • Niños y adolescentes. Se desconoce la seguridad del alpram en niños y adolescentes menores de 18 años, por tanto, la decisión de usarlo en la población pediátrica no puede ser tomada de forma arbitraria, sino que debe procurarse la asistencia de un experto de salud.
  • Inicio del tratamiento. Los médicos inician con dosis bajas para minimizar el riesgo de respuestas adversas, en particular en pacientes especialmente sensibles al fármaco, como personas de edad avanzada, con enfermedad hepática o con insuficiencia respiratoria crónica. 
  • Duración del tratamiento. Como se desconoce la duración necesaria del tratamiento en cada caso personal, se recomienda una reevaluación periódica. 
  • Reducción del tratamiento. La reducción de la dosis debe realizarse bajo estrecha supervisión y debe ser gradual, para prevenir síntomas de abstinencia significativos.
  • Personas con problemas alcohólicos o que han usado estupefacientes. Las benzodiazepinas deben usarse con extrema precaución en pacientes con antecedentes de abuso de alcohol o drogas, debido a que su uso puede conducir al desarrollo de dependencia física y psicológica, y este riesgo es mayor en estos pacientes.

Contraindicaciones e interacciones del alpram

Las personas con hipersensibilidad a cualquiera de los componentes presentes en la fórmula del alpram o a otras benzodiazepinas, deben abstenerse de usarlo. También debe considerarse las siguientes contraindicaciones e interacciones: 

  • Problemas hepáticos. Se recomienda precaución si se emplea en pacientes con insuficiencia renal o insuficiencia hepática leve a moderada.
  • Niños, embarazadas y en periodo de lactancia. No debe ser utilizado en niños menores de 18 años, durante el embarazo y la lactancia.
  • Interacciones. No es apropiado que lo usen pacientes tratados con inhibidores potentes como el ketoconazol y el itraconazol, tampoco se recomienda su empleo en combinación con opioides.

Efectos secundarios del alpram

Los efectos secundarios más comunes que puede producir el alpram son: depresión, sedación, somnolencia, cambios en la memoria, dificultad para articular las palabras, mareos, dolor de cabeza, estreñimiento, resequedad en la boca, fatiga e irritabilidad.

Sin embargo, hay que prestar mucha atención a los síntomas de abstinencia, si se ha desarrollado dependencia física, que pueden consistir en dolores de cabeza, dolor muscular, ansiedad extrema, tensión, inquietud, confusión, irritabilidad e insomnio. 

Definitivamente, la utilidad del alpram es directamente proporcional al uso racional que se le dé. Por lo tanto, este tipo de medicamentos no debe usarse de forma indiscriminada, sino siempre bajo supervisión médica.

Es importante destacar que puedes encontrar este medicamento como Alprazolam, ya que Alpram no se comercializa en España.

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Farmacéutico. Número de colegiado: 1687. Mi formación académica incluye una Licenciatura en Farmacia, y estoy colegiado por el colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo, en colaboración con la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha. Además, amplié mis competencias con una Diplomatura en Nutrición Humana y Dietética. Poseo calificación profesional como técnico ortopédico y me he especializado en el campo de la nutrición aplicada al deporte.